Es una fábula de nuestros tiempos: inversores de poca monta se unen para derribar los codiciosos fondos especulativos de Wall Street a través de las acciones de una aquejada tienda de videojuegos.
Decía Confucio: “Si quieres conocer una persona, dale poder”. También el presidente estadounidense Abraham Lincoln dijo algo parecido, muchos años después: “Casi todos podemos soportar la adversidad, ...